Le preguntó por el sitio exacto y este concluyo que debía de acompañarla, le apetecía estar con ella y esta era la excusa perfecta para satisfacer su deseo ,que sin haber buscado acercamiento ,encontrose la oportunidad llamando a su puerta y decidió hacer factible su intención, ella ...Tampoco titubeo, sus bellísimos ojos antaño alegres ,vivos ,chispeantes se habían vuelto de un tiempo a esta parte opacos ,tristes muy tristes ,las ojeras se hicieron naturales en aquel rostro tan complacido por la madre naturaleza, ,como ahora flácido y melancólico pero siempre risueño para todos ,el ,maldecía para sus adentros a quien tanto daño le hacia, no podía dar crédito a aquel amor desmedido hacia quien para nada la tenia en cuenta ,o tal vez era miedo?...quien sabe ,el caso es que siendo vox populi, el pensaba en ella y en silencio hacia suyo su pesar.
Llegando al lugar indicado, acepto el la invitación que tan generosamente le ofreció , tomaron asiento junto al ventanal del establecimiento, y allí, al amparo del anonimato que da la multitud, se atrevió a preguntarle lo que ya sabia, y sin muchos ditirambos ella comenzó a relatar primero con cierto reparo , luego con soltura, cual era su pesar, cuándo creyó ,que sus ojos, siempre símbolo de admiración se volvían vidriosos, optó por la broma fácil ,por el consuelo standard, no era capaz de dar con la tecla para acabar con aquello y no hacerla padecer mas ,por que habría tenido que propiciar este momento?,pensaba.
-Lo siento
-No pasa nada ,dijo ella ,a la vez que le cogia la mano de manera tan contundente como fugaz esbozando a la vez una sonrisa ,y en señal de agradecimiento…¿Qué podía ser si no?...
Llegado el momento y satisfaciendo la consumición, ambos en la calle se despidieron con un hasta luego ,que por lógica no tardaría en llegar…Un beso en la mejilla, un ligero roce sin maldad pero de deseo sincero una mirada de unos ojos maravillosos a su parecer mas relajados que antes de entrar en el local,otro estrechon de manos…Mas rubor, y a vueltas con la maldición… cobarde…Quizas fue lo mejor ,el no demostrar sus verdaderos sentimientos,y no crear un cisma innecesario para los cuatro ,mientras…Y sin saber por que ,Serrat resonaba en su cabeza mientras la veía alejarse,aquella gran mujer tan agraciada por la madre naturaleza,y tan vilipendiada por un hijo de la misma.
Oh desamor ,negro desamor,feroz desamor...
No hace mucho la casualidad le llevo a aquella misma calle,en el ventanal del bar una pareja platicaba,la melodia se volvio a colar por los entesijos de sus adentros.
Llegando al lugar indicado, acepto el la invitación que tan generosamente le ofreció , tomaron asiento junto al ventanal del establecimiento, y allí, al amparo del anonimato que da la multitud, se atrevió a preguntarle lo que ya sabia, y sin muchos ditirambos ella comenzó a relatar primero con cierto reparo , luego con soltura, cual era su pesar, cuándo creyó ,que sus ojos, siempre símbolo de admiración se volvían vidriosos, optó por la broma fácil ,por el consuelo standard, no era capaz de dar con la tecla para acabar con aquello y no hacerla padecer mas ,por que habría tenido que propiciar este momento?,pensaba.
-Lo siento
-No pasa nada ,dijo ella ,a la vez que le cogia la mano de manera tan contundente como fugaz esbozando a la vez una sonrisa ,y en señal de agradecimiento…¿Qué podía ser si no?...
Llegado el momento y satisfaciendo la consumición, ambos en la calle se despidieron con un hasta luego ,que por lógica no tardaría en llegar…Un beso en la mejilla, un ligero roce sin maldad pero de deseo sincero una mirada de unos ojos maravillosos a su parecer mas relajados que antes de entrar en el local,otro estrechon de manos…Mas rubor, y a vueltas con la maldición… cobarde…Quizas fue lo mejor ,el no demostrar sus verdaderos sentimientos,y no crear un cisma innecesario para los cuatro ,mientras…Y sin saber por que ,Serrat resonaba en su cabeza mientras la veía alejarse,aquella gran mujer tan agraciada por la madre naturaleza,y tan vilipendiada por un hijo de la misma.
Oh desamor ,negro desamor,feroz desamor...
No hace mucho la casualidad le llevo a aquella misma calle,en el ventanal del bar una pareja platicaba,la melodia se volvio a colar por los entesijos de sus adentros.

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