RAMONCITO Y LAS PUERTAS DE COPERNICO


Son puntuales en su monotonía,de la misma manera que de esta llenan de jolgorio ,algarabía y de ambiente,el espacio que confluye desde Marco Aurelio a Muntaner,que es el que domino desde esta mi atalaya a pie de calle.
Hoy no ha pasado Ramoncito,es posible que tal vez,y habida cuenta de la idiosincrasia de esta semana,pueda no estar en la ciudad condal,puede también que este en la visita del medico el caso...Es que se echan a faltar sus gritos enojados y su impulsividad ,a la hora de abrir y cerrar las puertas de entrada de este edificio que yo precedo,cada día, y a la misma hora,como si de un protocolo el cual se ha de llevar a cabo con total escrupulosidad,sube corriendo y chillando por Copernico,llega a la puerta que nos ocupa, y la zarandea tres veces cada una,mientras acompaña tan vandálica acción,con un grito mas propio de ataque sioux,que de niño que al cumplimiento de sus deberes colegiales se dirige,luego,ipso -facto,aparece la miñona pidiendo disculpas de manera sistemática...Lo de cada día vamos,me queda el consuelo,de que al panadero de enfrente del Montserrat,ya le ha “desjuaringao” en dos ocasiones la puerta de acceso al establecimiento pero...¿Que les dais a estos próceres?...

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