POBRECITO TREPADOR...O LO QUE NO DEBE DE SER UNA AMISTAD.


sempiterno trepador cruzose por aquello de la casualidad, con aquel que igual
que ntaño, hace de la bonhomía y el desprendimiento filantrópico su modus vivendi.
El sempiterno trepador,ávido especialista del rastreo facial de sus semejantes con
sus logros,no dudo ni un ápice en utilizar tal medida antes de que su interlocutor
pudiera reaccionar.
El modesto participe ,haciendo gala de su anteriormente explicado taranna,opta
por El interés hacia la parentela del sempiterno trepador,el cual,responde con una
proliferacion de halagos tan exagerados como innecesarios para la consecución de la
respuesta ,la misma…La preña de ditirambos y subterfugios,para dejar en segundo plano lo
verdaderamente importante.
Ante la pregunta del modesto contertulio,de el por que de verlo después de tantos
años y Por esta zona,el sempiterno trepador,opta por otra pregunta por respuesta.
-Yo vivo aquí,contesta el modesto participe,con la única sorpresa que es,que el
sempiterno trepador no ha cambiado en todos estos años.
-Vengo a ver a un conocido,esta relacionado con la política,se llama…
-Vaya…Pero si es contemporáneo mio…Que casualidad…
Ante la suplica(casi exigencia )del sempiterno trepador,de que no delate a su
posible futuro beneficiador la relación mutua y donde se fraguo la misma,se
despide del modesto contertulio Con gestos sobrados,vacuos de bondad,de
credibilidad,de verdad…
Desde la ventana de su despacho,el gentil hombre observa como el sempiterno y el
bondadoso cruzan sus pareceres,lo cual resulta de obligada consulta,una vez en la
estancia del posible futuro conseguidor.
-No es mal chaval...Pero es un pobre de espíritu que siempre se conformo con lo necesario...
Anclado en un idealismo que no le deja caminar...Pero es buen
chaval...Hacia muchos años que no lo veía,y resulta que ahora vive en este
barrio,con gente como usted...De su estatus...Nunca me lo hubiera imaginado...
El sempiterno trepador procede al derroche calculadode sus intereses mercantilistas
mientras que el posible conseguidor hace una llamada,su demanda,cargada de exquisita
corrección,es una suplica a su interlocutor para que comparezca en sus
dependencias,tras sincero agradecimiento,la explayacion del sempiterno parece
estar llegando a su fin,y así tiene que ser,cuando la puerta del despacho del futuro
se abre,y el mismo se da un sincero y cariñoso apretón de manos con el modesto
participe.
-Es mi socio,dice el gentil hombre,nada de lo que el sempiterno pueda conseguir
sera sin el beneplácito del modesto,el gentil,explica al sempiterno la procedencia y
la coincidencia en utopías de ambos,aunque su color político pueda llevar a
engaños...
El sempiterno,ávido de relación comercial,mas que humana,recuerda que hay un
pasado común en los contertulios,una aproximación en ideas y demandas sociales
pero mientras su declaración huera no llega al fondo de quien deba satisfacerle en
lo material,el modesto siente pena por el,y el gentil hombre,una sensación como de
repudio,no hay que olvidar que es político,y de esta casta nada nos puede parecer
extraño,ni tan siquiera su reacción,al leer esta definición en este u otro medio...
Aunque venga del modesto.
El final de la escena aunque presumible,no tiene por que ser exacto a lo que piensan
los que esto lean,,,Se trata únicamente,de dar una lección a aquel,que desde
su condición tan sempiterna como execrable de trepador profesional,rehúsa la
mano sincera que le extienden sin espera nada a cambio,una mano bondadosa
gentil,humana en una palabra,na mano que solo la pueden extender,aquellos que
nunca renunciaron a sus principios,por muy atemporales que estos les pudieran
parecer a los...”trepadores” de turno.
P.D.Esto es una historia tan real,que el sempiterno trepador no tendrá la gallardía
de descubrirse en este medio,que el bondadoso nunca referirá con patronimicos ni
señas concretas,y que el gentil callara por los tres,habida cuenta de su posición
y su compromiso con el que esto reseña.

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