Tenemos la mala costumbre( y esto no tiene que ver nada con la canción),de creernos con el derecho de poder jugar con los sentimientos de los demás, también hacemos dejación ,cuando alguien se sincera y su oferta en lo que a sentimientos se refiere es leal y pura, después el destino( a saber en que lid),nos devuelve a la realidad, y hace a ojos de los demás mortales, que nos mostremos tal y como somos, y no necesariamente esta actitud tiene que ser la quisiéramos dar, pero si la verdadera, la que nos marca para el resto de los días a ojos de quien hizo de la sinceridad ,el vehículo que nunca encontró espacio en el sentir ...Díscolo de quien era destinatario.
Luego, intenta hacer de la sutileza un arma para demostrar algo a
todas luces innecesario, es la cortesía de quien todo lo quiso dar sin pedir
nada a cambio ,la que remedia lo que no es necesario remediar sencillamente ,por
que tanta bonhomía se fue en orris por otros derroteros mas provechosos ,cualquier
atisbo(a ojos del remitente) de reeditar el estado anterior ,es un equivoco de
quien así lo cree necesario, tan solo es (aunque parezca repetitivo) la cortesía
,la que siempre caracterizo y a la que
siempre apeló el destinatario en (creo) que verdadero reconocimiento por su parte ,la que hace que
de muy de vez en cuando ,se acuerde que en aquel rincón hace su vida totalmente
ajena al destino del primero(hasta aquí podíamos llegar),una persona que merece
todo el respeto que posiblemente con sus actitudes ,nunca fue merecedora del
mismo.
Bueno…A disfrutar de la función, se va a levantar el telón, mi parte protagonista, aunque escueta, dice
mucho del buen hacer del que siempre hice gala en todos los estadios de mi
vida…Mucha suerte ,y allá tu con la tuya.

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